CUBA: DAR MÁS VIDA A LOS AÑOS

Por Iris Armas Padrino / Especial de la AIN

El envejecimiento poblacional es un fenómeno que ocurre en todo el mundo y aunque siguen siendo las regiones desarrolladas las que más exhiben esta situación, también en algunos países subdesarrollados se evidencia un incremento progresivo de la edad promedio de sus habitantes.

Las bajas tasas de fecundidad y de nacimiento y el alargamiento de la expectativa de vida al nacer, que en el caso de Cuba asciende a casi 77 anos, disminuyen la cantidad de jóvenes dentro de la sociedad, y por tanto generan un crecimiento en el número de adultos mayores.

Programas de control natal que se acometen en naciones en vías de desarrollo, determinan asimismo un envejecimiento muy acelerado de su población.

La Isla deviene ejemplo de ello, donde hay un millón 630 mil personas mayores de 60 anos, casi el 15 por ciento de sus ciudadanos, y según estimados para el 2025 la cuarta parte de quienes residan en la ínsula sobrepasarán ese acumulado, gracias al plan prioritario estatal de atención a las personas de la tercera edad.

En 1959, el seis por ciento de los cubanos pasaba de esa frontera etaria.

Dentro de Latinoamérica solo la superan en este proceso progresivo de envejecimiento Uruguay, Argentina y Barbados, según datos aportados por el Fondo de Población de Naciones Unidas.

El doctor Enrique Vega, director nacional del referido programa, que incluye también a la asistencia social, asegura que Cuba constituye una de las naciones que más rápido ha envejecido, pero a la par figura entre las que más hace dentro del Tercer Mundo por ese segmento poblacional.

Actualmente suman 778 mil las personas incorporadas a los 178 Círculos de Abuelos, donde estos pasan el día instructivamente, almuerzan y meriendan y hacen vida social comunitaria.

La cifra representa el 35 por ciento de los también llamados adultos mayores.

Entre las novedades aplicadas figuran el modelo de atención domiciliaria, el cual beneficia hoy a más de 96 mil adultos mayores que viven solos, acción apoyada por los ministerios de Salud Pública y de Trabajo y Seguridad Social.

Cerca de seis mil están ingresados permanentemente en las Casas de Abuelos, también funcionan 125 Hogares de Ancianos, con similar atención y 38 Salas de Geriatría en instituciones de salud de todo el territorio nacional.

Otro logro local en aras de mejorar la calidad de vida de los ancianos son las Cátedras del Adulto Mayor, que en los cinco anos de iniciado ese proyecto ha favorecido a más de 30 mil personas con estudios acerca de convivencia familiar, cuidados personales sanitarios, utilización eficiente del tiempo libre, seguridad y asistencia social y desarrollo humano. En el actual curso ingresaron otras 13 mil a este novedoso método de superación cultural y científica, que cuenta con unas 700 filiales en las 14 provincias.

EL CLUB DE LOS 120 ANOS

Entre los más de 11 millones de cubanos, pasan de 2 500 quienes superan la centuria, de ellos el 70 por ciento son mujeres. La mayoría cuenta con un estado nutricional adecuado y ocho viven solos, lo cual demuestra que poseen una gran vitalidad.

En septiembre de 2003 se creó en la Isla el Club de los 120 Anos, en el cual se han registrado más de cinco mil integrantes de todos los continentes y entre ellos se encuentran desde ninos recién nacidos hasta hombres y mujeres centenarios.

La Isla de Vivir 120 Anos es el lema de esta iniciativa, que al decir de su presidente, el doctor Eugenio Selman, para alcanzar una longevidad satisfactoria se deben empezar a adoptar modos saludables de vida desde las edades más tempranas, pues cada vez que pasa un día, aún cuando se envejece, debe vivirse con la mayor calidad posible.

Abrazar hábitos de vida saludables, erradicar el tabaquismo y el alcoholismo, practicar ejercicios físicos, llevar una dieta balanceada y particularmente rica en vegetales, además de tomar parte en actividades culturales que proporcionen alegría y optimismo, quizás puedan hacer haya muchos émulos de Matusalén, quien vivió 969 anos según los textos bíblicos.

Tanto en la civilización moderna como en otras ya desaparecidas, ha existido gran interés por la longevidad.

Más allá de toda fantasía o quimera, la prolongación real de la vida del hombre estimuló aún más el deseo de extender la vida humana todo cuanto sea posible.

Se calcula que en la Era del Bronce la duración media de la existencia humana oscilaba entre los 18 y los 20 anos, en tanto durante el imperio romano no superaba los 23. Ya en el medioevo se incrementó a los 35 y en el siglo XIX a 44.

En la década de 1960, en los países desarrollados, la edad de los más longevos logró frisar los 70 anos y actualmente las expectativas de vida en tales naciones se aproximan a los ocho decenios.

Tal impacto se debe, fundamentalmente, a la eliminación de enfermedades infecciosas en edades avanzadas y al mejoramiento del diagnóstico y el tratamiento de gran número de afecciones mortales hasta hace solo unas pocas décadas.

Cuba es la tercera nación en el continente americano que elevó en unos 20 anos la esperanza de vida de su población a casi 77 anos, logro solo superado por naciones altamente desarrolladas como Canadá y Estados Unidos.

ELEVADOS PRESUPUESTOS FAVORECEN A JUBILADOS Y PENSIONADOS

Un millón y medio de cubanos están jubilados, el 10 por ciento de la población, y casi 400 mil se acogen a la asistencia social. Al pago de los pensionados se destinan en el 2005, según el Presupuesto del Estado, dos mil 306 millones de pesos, 147 más que lo estipulado el ano anterior y que representa un crecimiento de casi el siete por ciento. Mientras, a la asistencia social se presupuestan 645 millones de pesos, un 5,7% superior al 2004. En noviembre del 2005 se aumentaron las pensiones por jubilación y asistencia social a mínimos de $164 y $122 respectivamente.